Supongo que resulta chocante inaugurar la sección de imagen de nuestra maravillosa web con estas dudas. Se supone que una sección de fotografía se basa precisamente en aconsejar sobre cámaras y demás artilugios, no? Pues no. En EULIXE somos así, tonterías las justas. No me entendáis mal, claro que probaremos cámaras y daremos nuestra opinión, pero en segundo plano. La fotografía es un arte complejo, y la cámara no es mas que una herramienta. Como tal, nos centraremos en disfrutar, conocer, entender y aprender. Lo siento frikis de las cámaras, encontraréis información mas detallada sobre el tamaño del sensor de los últimos lanzamientos de Canon y Nikon en otras webs (financiadas por Canon y Nikon).

De todas las cosas interesantes de las que se podría hablar con un fotógrafo, normalmente la que más me preguntan es: “¿Qué cámara me compro?”. Mi respuesta para todos: “No lo sé”. Y no es (solo) por ser borde, es que en realidad no lo sé. Comprar una cámara de fotos es como comprar un coche. Depende del uso que le vayas a dar, las prestaciones que prefieras y las que te dan igual, los gustos personales… son muchos factores a tener en cuenta. A esto hay que sumar que la industria fotográfica no para de sacar nuevos modelos cada 3 meses y de llenarnos la cabeza con nuevos y milagrosos avances que harán que tus fotos sean la envidia de todo Instagram con solo darle al botón. Mi consejo: no te dejes engatusar.

Cuanto más aprendo en este mundo de la fotografía mas cuenta me doy de lo poco que sé, y que al final el equipo es (casi) lo de menos. Si que ayuda mucho en condiciones de baja luminosidad tener una buena cámara, o en otras situaciones concretas. Pero, en general, un equipo de gama media nos da para cubrir el 90% de las situaciones (soy muy de inventarme tantos por cien, pero por ahí andará). Por lo tanto, vale mucho más centrarse en lo que queremos contar, como contarlo, buscar un lado creativo o diferenciador, trabajar la empatía con la situación… que estar pendiente del equipo. Y para corroborar esta afirmación, un dato: una mención de honor del prestigioso World Press Photo del año pasado ha sido para una foto tomada con una Canon EOS 50D y el objetivo-patata de 18-55 milímetros de la marca, y un tercer premio con un Iphone. Lo dicho, la cámara importa en ciertas ocasiones, pero con equipos muy sencillos se pueden hacer cosas maravillosas.

Personalmente, lo que valoro cada vez más en una cámara es que sea de tamaño reducido. Esto permite por un lado llevarla siempre encima, y por otro pasar desapercibido en situaciones en las que no es aconsejable llamar la atención. También me gustan cada vez más las focales fijas. La calidad es mucho superior, y te obliga a buscar el encuadre moviéndote y no girando el zoom. Si juntas esto en una cámara que tenga los diales de velocidad y obturación bien a mano, y que en general funcione bien en diferentes condiciones de luminosidad (ISO  a tope!), esa será mi cámara preferida. Pero claro, esto será muy diferente para alguien que haga moda, fotografía nocturna o quiera documentar el cumpleaños de su abuela.

Por eso lo que recomiendo a quien busca mi consejo antes de comprarse una cámara es que se haga una serie de preguntas: ¿Cuánto dinero te quieres/puedes gastar?, ¿para qué vas a usar la cámara?, ¿vas a usar habitualmente manual o automático?… una vez se tienen claras las respuestas, el número de potenciales cámaras a comprar se reduce a un máximo de 5 modelos, y ahí ya te apañas tu…