Un ataque cibernético ruso en la sede del organismo internacional de vigilancia de armas químicas fue interrumpido por la inteligencia militar holandesa semanas después del ataque con el agente nervioso Novichok en Salisbury, dijo el Ministro de Defensa de los Países Bajos.
El incidente, que fue frustrado con la ayuda de funcionarios británicos, se produjo después de que la unidad de ciberdelito Sandworm de la agencia de inteligencia militar rusa GRU intentó sin éxito ataques de phishing contra la Oficina de Asuntos Exteriores del Reino Unido en marzo y el centro de control de armas químicas Porton Down en abril.

El Departamento Central de Inteligencia, o GRU es el servicio de inteligencia militar de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa y, anteriormente, de la Unión Soviética.

El GRU fue creado en 1918 por orden del Consejo Militar Revolucionario del Ejército Rojo, bajo la dirección de León Trotsky, con el objetivo de coordinar las acciones de las agencias de inteligencia del ejército. Su misma existencia permaneció desconocida para los servicios secretos extranjeros hasta varias décadas después.

Históricamente, el GRU ha tenido una fuerte rivalidad con el KGB, ya que ambos han intentado ocupar siempre el espacio de la otra desde que Lenin prohibió específicamente a la Cheka infiltrarse en el GRU. Si el KGB era una organización más visible y fue desmembrada en varios servicios distintos tras la disolución de la URSS (FSB, SVR, FAPSI, etc), el GRU es mucho más discreto y se ha mantenido como un verdadero “estado dentro del estado” sin transformaciones significativas. Sus desertores han pertenecido siempre a niveles periféricos, y en general se desconoce casi todo sobre su estructura interna, presupuesto, relevancia, recursos y operaciones. De lo poco que se sabe, es conocido que el GRU preparó zulos con armas en Estados Unidos y otros países, para el caso de que se produjera una guerra contra la URSS.

Del GRU depende asimismo la élite de los comandos de operaciones especiales spetsnaz, conocidos como spetsnaz GRU. También analizan la información satelital obtenida por las Tropas Cósmicas a través de las instalaciones de seguimiento espacial de Vatútinki, particularmente en lo relativo a cuestiones relacionadas con la guerra nuclear

Aunque en sentido estricto el GRU es un servicio de inteligencia militar, labor que viene realizando de manera sobresaliente desde su fundación, se le sospecha también interés en muchas áreas sólo vagamente relacionadas con las fuerzas armadas, desde la adquisición de tecnologías hasta el espionaje económico.

Cuatro oficiales de inteligencia rusos, que supuestamente formaban parte de una unidad de “limpieza” de GRU para anteriores operaciones fallidas, viajaron a La Haya en abril, después de lanzar sin éxito un ataque remoto, con pasaportes diplomáticos.
En ese momento, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas estaba investigando el intento de asesinato de Sergei Skripal y su hija en el Reino Unido, así como el ataque con armas químicas en Douma, Siria.

El embajador británico en los Países Bajos, Peter Wilson, dijo: “Con sus agresivas campañas cibernéticas, vemos al GRU tratando de limpiar los propios escándalos de Rusia, ya sea el dopaje descubierto por Wada [la Agencia Mundial Antidopaje] o el agente nervioso identificado por la OPAQ ”.
Los servicios de seguridad holandeses atraparon a los agentes “in fraganti” el 13 de abril e inmediatamente les llevaron a un avión de regreso a Moscú. Asimismo, incautaron su coche de alquiler encontraron que contenía una cantidad significativa de equipamiento técnico, así como computadoras portátiles, teléfonos, mapas y dinero en efectivo.

Los oficiales holandeses también encontraron recibos de taxi desde una oficina de GRU en Moscú hasta el aeropuerto y una antena escondida debajo de un abrigo, que, según se ha podido establecer con ayuda de la inteligencia británica, había sido apuntada a la OPCW en un intento de interceptar los inicios de sesión de las computadoras a través de la red wifi. También se encontraron billetes de tren a Basilea, junto con pruebas de búsquedas en línea del laboratorio Spiez, el instituto suizo de protección nuclear, biológica y química.
Los agentes de seguridad británicos de alto rango dijeron que la misma unidad de “acceso cercano” de GRU había viajado previamente a Malasia para intentar hackear la investigación sobre el vuelo MH17 de Malaysia Airlines, que según los jueces instructores, fue derribado por un misil militar ruso, que mató a los 283 pasajeros y 15 tripulantes a bordo.

Los investigadores afirman que la unidad, conocida en el ejército ruso como 26165, también había viajado a Suiza durante una conferencia de Wada, en la que los funcionarios del Comité Olímpico Internacional y el Centro Canadiense de Ética en el Deporte también fueron víctimas de un ataque cibernético, y asimismo a Brasil.
El mes pasado, surgió el hecho de que el gobierno holandés había expulsado a los espías rusos en abril después de que ellos fueron acusados de planear hackear el laboratorio Spiez, lo que confirmó una afirmación británica de que a los Skripals les habían expuesto al agente nervioso Novichok. El laboratorio también había estado investigando los ataques de gases venenosos por parte del régimen sirio, que está respaldado por el Kremlin.

Maria Zakharova, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, rechazó las acusaciones de piratería como “grandes fantasías”.
El Ministro de Defensa holandés, Ank Bijleveld, dijo que los representantes rusos habían sido convocados al Ministerio de Relaciones Exteriores. Ella dijo a los reporteros que la decisión de dar a conocer el ataque fallido fue una “medida de gran alcance e inusual” diseñada para “enviar una señal muy fuerte” al Kremlin de que tal comportamiento no sería tolerado.

Un alto funcionario de seguridad británico, en sus comentarios sobre el posible vínculo con la investigación de Skripal, dijo: “Es difícil saber su intención plena ya que su operación fracasó”. Pero a juzgar por los modus operandi en el pasado, su motivación podría haber sido desacreditar la investigación “.

Wilson dijo que la inteligencia británica continuaría “confrontando, exponiendo e interrumpiendo” los ataques cibernéticos rusos.
“Sacaremos a la luz sus actividades, expondremos sus métodos y lo compartiremos con nuestros aliados. El GRU solo puede tener éxito en las sombras. Todos estamos de acuerdo en que donde vemos sus actividades malignas, debemos revelarlo juntos”, dijo.
El mes pasado, Theresa May se comprometió a intensificar las acciones contra la inteligencia rusa tras el ataque de Salisbury.

El Canciller en la sombra (ministro de Economía británico) laborista, John McDonnell, pidió las multas financieras más duras contra Rusia. “Si hay pruebas contundentes de que podemos acusar a los rusos de actividades en nuestro país que son inaceptables e incluso criminales, tenemos que castigar su bolsillo”, dijo.
Una declaración conjunta de Donald Tusk y Jean-Claude Juncker, los presidentes del Consejo Europeo y la Comisión Europea respectivamente, junto con la jefa de política exterior de la UE, Federica Mogherini, dijo: “Deploramos tales acciones, que socavan el derecho internacional y las instituciones internacionales.
“La UE continuará fortaleciendo la capacidad de recuperación de sus instituciones y las de sus estados miembros, y de sus socios y organizaciones internacionales en el dominio digital”.

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Fuente: The Guardian, Wikipedia