A primera vista, parece un cuadro espeluznante. Sin embargo, si nos ponemos a pensar en qué condiciones se encontraban los miembros de expediciones similares hace un siglo, sin prácticamente nada de lo que usamos en la actualidad en la vida normal, nos damos cuenta de lo difícil que tiene que ser preparar comida con los “ingredientes” tan exóticos para todo el equipo. Y que no dé arcadas.