La Asamblea General de Naciones Unidas estableció en el 2015 que el 11 de febrero se celebrase el día internacional de la mujer y la niña en la ciencia para promover la participación igualitaria y plena de las mujeres y las niñas en la educación, empleo y decisiones en el ámbito de este campo.

Poco a poco la mujer va ganando presencia en la ciencia. Pero aún queda mucho por recorrer. En campos como la Física, la Informática y las Ingenierías, la brecha de género sigue latente. Y es que, aunque el número de mujeres universitarias se mantiene por encima del de hombres, el género femenino se decanta más por las carreras relacionadas con la Biología, las Ciencias del Trabajo, la Medicina, las Ciencias Sociales e incluso la Química.

Desde hace años, la apuesta por dar visibilidad a las mujeres en terrenos copados por hombres se ha convertido en una de las cuestiones claves en la lucha por la igualdad. Se puede decir que las carreras científicas se han convertido en auténticas carreras de obstáculos especialmente para ellas. Las cifras hablan por sí mismas y sólo un 28% de los investigadores científicos en el mundo pertenecen al género femenino, según la Unesco.

Esa escasa visibilidad de la mujer en áreas científicas provoca lo que hace que se genere poco interés por parte de las jóvenes y niñas. La escuela de negocios internacional, destaca que sólo un 7% de las niñas se ve como científicas en el futuro.

A esto se le suma, que la presencia femenina es desproporcionadamente baja en las nominaciones u obtenciones de premios científicos. Al revisar los Premios Nobel en Química, Física, Fisiología y Medicina, 599 hombres han obtenido alguno de estos reconocimientos frente a las 17 mujeres que lo han logrado. De hecho, en 2018, los premiados fueron: nueve científicos, un economista, un escritor y un grupo de ONGs. Doce galardones, cero mujeres.

En cuanto a las vocaciones futuras, durante este día también se celebran por todo el mundo, talleres, actividades y juegos con las mas pequeñas donde romper estereotipos sobre ciencia y las mujeres científicas. La presidenta de la fundación Inspiring Girls, Marta Pérez Dorao ha comentado en el diario Publico que “Todos los mensajes que reciben del exterior presentan a los científicos como señores con gafas. Las niñas no quieren ser eso”. A esto se suma la falta de referentes: “No hay científicas, inventoras o exploradoras en sus libros de texto, en la tele ni en las películas que ven”. La imagen que tiene de la personas dedicadas a la ciencia no concuerda con la real, “las más pequeñas no pueden pensar que las mujeres científicas son frikis con gafas de culo de vaso”. Cuando las conocen personalmente se sorprenden: “¡Uy, si no pareces científica!”, acostumbran a exclamar las alumnas.

Además de darles a conocer grandes nombres como Inge Lehman, sismóloga danesa que descubrió cómo es el centro de la Tierra; Hedy Lamarr, actriz e inventora austríaca que sentó las bases de la comunicación inalámbrica; Marie Curie, científica polaca que descubrió la radiactividad, los elementos químicos polonio y radio y obtuvo el premio Nóbel de Física y el de Química; Valentina Tereshkova, la primera mujer astronauta o Jane Godall, primatóloga inglesa y considerada la mayor experta mundial en chimpancés.