Hay un templo sagrado en la India de origen inmemorial que esconde en sus adentros tesoros por valor superior a 22.000 millones de dólares, y en el que se encuentra una bóveda secreta custodiada por una puerta sagrada que la tecnología humana no consigue abrir. Según la tradición solo podrá ser atravesada con el cántico de unos mantras místicos, ya que de otro modo el desastre se cernirá sobre la Tierra. Todo esto suena a cuento de Iker Jiménez, pero es cierto. Aunque no es oro todo lo que reluce. Os explicamos el secreto de Sre Padmanabhaswamy.

Este tempo se encuentra en el centro de la capital de Kerala, Thiruvananthapuram. Todo él es fuente de controversias e incógnitas, desde su propio origen. Estudiosos del tema como el afamado doctor Ravi Varma de Travancore, aseguran que el templo fue establecido en el primer día de Kali Yuga, hace más de 5000 años. Sin embargo, las primeras referencias escritas provienen de los escritos de los poetas del período Sangam, entre el 500 a.C. y el 300 d.C. , quienes designaban los diferentes templos de Vishnu del sur de la India. En el propio lugar se puede leer una placa que asegura que fue erigido alrededor del 3.102 a.C.. Hay para todos los gustos.

Avanzamos en el tiempo unos cuantos milenios, hasta el año 2014, que es cuando el Tribunal Supremo de la India decide acabar con el misterio del templo y obligar a la apertura de las bóvedas secretas para averiguar qué se esconde en su interior, a lo que hasta entonces se habían negado con uñas y dientes los actuales propietarios del Templo, la familia real de Travancore, que lo compró a principios del s. XVIII a la casta keralense de los Nair. Ya se intuía que dentro habría objetos de gran valor, pero hasta las más osados en la predicción se quedaron muy cortos: figuras de oro macizo de hasta cinco metros de altura, tronos de oro y piedras preciosas, joyería veneciana, cinturones de diamantes, esmeraldas del tamaño de huevos de avestruz, innumerables monedas napoleónicas y romanas, todo tipo de utensilios de metales y piedras preciosas y hasta un coco de oro macizo relleno de rubíes son algunos de los objetos que tan solo unas cuantas personas han podido admirar. Reliquias históricas de un valor incalculable, pero que se ha estimado en unos 22.000 millones de dólares. Una fortuna suficiente para erradicar la pobreza en la India, un país con más de 1.200 millones de personas, de las cuales 70 millones viven en la extrema pobreza, es decir, con menos de 1,9 dólares diarios.

Pero esto no es todo… El templo tiene una construcción única. Está precedido por una enorme gopura (torre ornamental típica de los templos hindús al sur de la india), a través de la cual se llega al sancta santorum, con una espectacular escultura de Vishnu sobre 6 serpientes, construida con 12.000 shalágrama shilá, piedras sagradas de la India extraídas del río Gandakí, en Nepal. Dentro existen otros dos templos, y seis cámaras acorazadas, nombradas de la A a la F. Pues bien, cuando el gobierno indio se dispuso a abrir todas las cámaras, les fue imposible abrir la B. Una enorme puerta de acero, custodiada por dos cobras, y sin ningún tipo de mecanismo o cerradura lo impidió en primer lugar.

Los siguientes intentos por abrir la puerta fueron evitados por las presiones de los sectores más tradicionalistas del hinduismo, asegurando que de abrirse sin seguir las indicaciones precisas, el mal se desatará por el mundo.

Según ellos, tan solo la persona indicada recitando una serie de mantras ancestrales podría abrir la puerta de forma segura, ya que se encuentra sellada por ondas de sonido creadas desde un lugar secreto, cuya ubicación se halla perdida en el tiempo. Aseguran además que hoy en día no existe nadie en la India con tal conocimiento. Ya es mala suerte…

El templo más seguro de la India. Solo los hindús pueden entrar a algunas zonas, y los turistas deben respetar el perímetro de seguridad marcado por la policía y el ejército.
Está prohibido hacer fotos.

Este cuento hindú seguramente sea creído por algunos, pero lo más probable, y lo que opina la mayor parte de las personas consultadas, es que se trate de una artimaña de la familia real para evitar su apertura. ¿La razón? Pues que habrían vaciado ya gran parte del tesoro por otro túnel secreto…

Y es que la batalla legal por este incalculable tesoro viene de lejos, mas en concreto de la independencia de la India. En ese momento se nacionalizaron todos los bienes de los maharajás. La familia real insiste en que todavía le pertenecen dichos tesoros, pero la realidad es que en 1972 el gobierno revocó todo su poder, por lo que se aferran a los sectores mas reaccionarios para mantener viva la ilusión.

En 2016, y por segunda vez, un grupo de expertos solicitó a la corte suprema india un nuevo permiso para entrar, pero otra vez chocaron los impedimentos del Tribunal, solicitado por devotos y representantes de la familia leal. Así que de momento se mantendrá el misterio.

Acceso Norte al Templo Sre Padmanabhaswamy.
Perímetro de seguridad del acceso Este.
Puerta de acceso Oeste.