Tal día como hoy, el 13 de febrero de 2004, los astrónomos anuncian el descubrimiento del mayor objeto conocido como diamante en la galaxia, una estrella enana blanca pulsante a 50 años luz de la Tierra.

Conocido por su prosaico número de catálogo, BPM 37093, a la enana también se le dio el sobrenombre más caprichoso de Lucy, después de la canción de los Beatles Lucy in the Sky With Diamonds.

Lucy, el remanente de una estrella muerta en la constelación de Centauro, fue identificada como una “porción de carbono cristalizado” por sus descubridores en el Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian. El enano vibra, creando pulsaciones que permitieron a los astrónomos hacer cálculos.

Lo que se les ocurrió equivale al mayor diamante jamás identificado, ya que la composición de este tipo de enana blanca es similar a la de la mejor amiga de una chica. La composición física de Lucy, principalmente carbono y oxígeno, con una capa delgada de hidrógeno y helio, es típica de una enana blanca, que es lo que queda de una estrella después de que agota su combustible nuclear y muere.

La ubicación de Lucy en la constelación de Centauro

Fuente: Wired