Hace ya algunos años que comenzó la tendencia de unir la aventura y el turismo para obtener el turismo de aventura. Después vino el hermanamiento con la gastronomía del que surgió el turismo gastronómico. Ahora parece que el viajero ya tiene estos términos muy interiorizados y ya sabe de qué va cada uno, por eso, ha aparecido una nueva combinación que ofrecerá grandes experiencias sobre todo a los que les guste el vino.

Hace poco que hemos empezado a escuchar la palabra enoturismo, que básicamente es un tipo de turismo enfocado a las zonas de producción vinícolas y sobre todo destinado a los amantes del vino.

En este tipo de turismo, se toma como base el propio líquido para, a través de él, ir descubriendo aspectos tan importantes como la arquitectura, la historia, el patrimonio cultural, o la economía de las regiones vinícolas.

Según los datos estadísticos extraídos del portal STATISTA,España, al fin y al cabo, cuenta hoy en día con la mayor superficie de viñedo del planeta y es, tras Italia y Francia, el tercer mayor productor de vino del mundo”, por eso era cuestión de tiempo que el vino fuera visto como un gancho más para captar visitantes. En los últimos 10 años, las visitas a bodegas y museos del vino han aumentado considerablemente. Desde 2014 la cifra anual de visitantes no descendió de los dos millones, y en el año 2017 superaron incluso los 3 millones.

Evolución del número de visitas a bodegas y museos de las Rutas del Vino de España. Statista

Aún así, el enoturismo se considera todavía algo muy nuevo en España si lo comparamos con otros países como Francia o Italia, donde este modelo de negocio está totalmente consolidado. Poco a poco se está avanzando en esta materia y tanto las propias empresas que se dedican a la producción y venta de vino, como las regiones en las que estas se encuentran, están aprovechando esta tendencia para promocionarse y ofrecer a los turistas experiencias diferentes.

Visitas guiadas a bodegas, escapadas para dos con degustación de diferentes vinos y rutas a pie, en bicicleta o a caballo para visitar viñedos son tan solo algunas de las propuestas que nos confirman que el enoturismo se está convirtiendo en una alternativa a los ya conocidos turismo de aventura o turismo gastronómico.

El enoturismo es una tendencia en auge en España

Por eso cada vez son más los eventos que se organizan en torno a esta materia para intentar hacer de esta modalidad una nueva tendencia, como por ejemplo la Feria de Enoturismo que ha arrancado hoy en Vitoria y que reunirá hasta el 14 de marzo a más de 250 profesionales del mundo del vino y agencias de viaje especializadas.

El objetivo de este encuentro es estudiar cómo se comporta el sector en la actualidad, cual es la oferta y la demanda y que mejoras se pueden dar para hacer del enoturismo un modelo de negocio rentable.